lunes, 22 de abril de 2013


“YA NO JUEGAN COMO NIÑOS”
El crimen organizado está ocupando a los adolescentes en Guatemala y se aprovecha de que solo uno de cada tres tienen acceso a la educación en el país.  Alexander de once años quien el cuatro de febrero se vio involucrado en un triple crimen dirigido por su entonces mentor:  El pandillero Luis Roberto García, EL PELON, como se le apoda, le daba de comer y donde dormir en Chinautla, con miras a convertirlo en un integrante mas de la estructura criminal de la que es cabecilla.  Era la primera escena violenta a la que el menor asistía, luego de tres meses de formación delincuencia.
El padre del pequeño fue asesinado en el dos mil doce, mientras que la madre guarda prisión por explotar sexualmente a menores en la zona seis.  Por esas razones, Josué es resguardado en una casa hogar por orden de la Procuraduría General de la Nación, en cumplimiento al proceso de protección que ordena la ley de adolescentes en conflicto con la ley, además de ser testigo del asesinato en Chinautla, la falta de protección a los menores ante la violencia que viven en su hogar hace que caigan en manos del crimen organizado, según Juan Quiñones, especialista en desarrollo adolescente de UNICEF.  Otra causa es la falta de educación, pues el país tiene la tasa mas alta de inasistencia a clases, en Latinoamérica los adolescentes entre trece y diecisiete años comenta el experto.  En Guatemala uno de cada tres chicos tiene oportunidad de estudiar cuando en los otros países solo uno de cada cuatro está fuera del sistema educativo.
Otto Dany León, psiquiatra forense explica que por la edad, su capacidad física e intelectual a los muchachos les facilita involucrarse en estos delitos.  Antes de los once años no tienen deseos sexuales, solo curiosidad.  En el caso de los robos y asesinatos, lo hacen por tener dinero y poder, típico de la edad y niños sicarios pues no razonan como un adulto.
El diputado Gudy Rivera ofrece como solución modificar el artículo 8 del código civil, a fin de que a partir de los 14 años sean juzgados como mayores de edad. Entonces no lo comparte el especialista de Unicef, al asegurar que antes de aplicar otras normativas conviene fortalecer el sistema judicial y una política integral de prevención de la violencia así como profundizar en el tema del control de armas y municiones “Se critica el hecho de que un niño lleva arma, pero nadie se preocupa de quien se la dio”.

IMÁGENES




FUENTE: NUESTRO DIARIO 10 DE MARZO DE 2,013